viernes, 4 de diciembre de 2015




Me acogió el Amor.

El Amor me acogió  y mi alma retrocedió

Culpable de polvo y de pecado. 

Pero el Amor clarividente, viéndome dudar

Desde el momento en el que entré

Se acercó a mí, preguntando dulcemente

Si necesitaba algo.

"Un invitado, contesté, digno de estar aquí"

 El Amor respondió : "Tú lo serás"

¿Yo, el malo, el ingrato? ¡ Ah! Mi amado,

No te pude mirar.

El Amor  me cogió de la mano y me contestó sonriendo:

"¿Quién ha hecho esos ojos sino yo?"

Es verdad, Señor, pero yo los he manchado. Que mi vergüenza me lleve donde merezco.

"Y no sabes preguntó el  Amor ¿ quién ha cargado con las culpas?"

Mi  amado, entonces serviré

"Siéntate, dice el Amor,  y disfruta de estos manjares."

Entonces me senté y comí.


Traducción de un poema inglés del S.XVII que recita de memoria Simone  Weil , cuando se halla aturdida,  Según narra en una carta dirigida al Padre J.M. Perrin. Manifiesta que lo que en un primer momento era un poema, se convirtió  en  oración y así se encontró con Cristo.

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